Voy a dar siete razones que justifican este aporte a la sobreinformación de la web.
No me lanzo sólo como consecuencia de mi irrefrenable vanidad, ni siquiera por ya haber precipitado un sereno equilibrio entre las técnicas y la experiencia profesional.
Aquí están mis motivos y mis principios. El fin, el objetivo último de este ejercicio de trascendencia, lo dejo en manos de mi familia, mis amigos, lectores y clientes. A ellos aspiro a resultarles útil, ayudando a concretar un negocio, o moviéndole una neurona, o una sonrisa.
- Creo que la economía es la principal herramienta para entender el comportamiento global de las sociedades, y sus procesos históricos y políticos.
- Afirmo que solamente el sector privado crea sistemáticamente riqueza y empleo productivo, pero para ello requiere el respaldo y control de un Estado eficaz y moderno.
- Por ello sostengo que la volatilidad de la macroeconomía argentina reside principalmente en su escasa calidad institucional, que derivó en un Estado “bobo”.
- No obstante insisto una y otra vez, y demuestro, que la evolución económica de corto y mediano plazo es predecible.
- Advierto que la incertidumbre en las decisiones empresarias se potenció con el desmantelamiento y desprofesionalización de sus estructuras de planeamiento.
- Por eso transformo información en proyecciones estratégicas mediante la administración profesional de técnicas, datos, relaciones, tiempos y recursos.
- Con ello, transitando en la frontera de la ciencia en materia de técnicas de previsión, aliento y apoyo a mi propia red social a orientarse al futuro como actitud permanente.