Contra el prejuicio y la soberbia
¿Se puede pronosticar en la Argentina?
Se puede y se debe, porque sin perjuicio de que ya se hizo (y eficazmente) en épocas peores que la actual, hoy emerge como una oportunidad ya que cada día mejora la calidad y la cantidad de información (a pesar de Moreno), y junto con ello se ha multiplicado geométricamente la capacidad de procesamiento de esos datos, lo que impulsó el avance científico de las técnicas de previsión.
En el complejo marco de los negocios el gerenciamiento de la incertidumbre se ha convertido en una clave de éxito y un diferencial competitivo.
Pero en nuestro egocentrismo patológico, los argentinos a veces sienten que inventamos la inestabilidad económica, y de allí surge la especie de "escépticos" que manifiestan no creer en los pronósticos, como si el elaborarlos se tratara de una cuestión de fe. Y aunque la reciente manipulación política que se realiza de muchas estadísticas oficiales tiende a mejorar los argumentos de este grupo que sostiene que "nada se puede pronosticar", lo cierto es que la teoría económica, como el resto de las otras ciencias, han mejorado notablemente en los últimos años la capacidad predictiva.
Por ejemplo, los que transcurrimos el medio siglo de edad no dejamos de sorprendernos muchas veces de la precisión que se advierte en los pronósticos climáticos. No deja de ser ya habitual que, aún con errores, escuchemos a la mañana de un lunes que "el viernes al mediodía" probablemente llueva. Y esto ha sucedido también notablemente en el campo de las ciencias sociales.
Es que sin ceder lo más mínimo al precepto de que la libertad humana rechaza cualquier "determinismo", lo cierto es que la ciencias sociales existen, y la "ley de los grandes números" determina que aunque usted, su vecino y cada uno de sus amigos actúa irracionalmente desde el punto de vista económico, el agregado social (todos juntos) se mueve conforme a las leyes económicas.
La clave, entonces, es establecer esas leyes, construir modelos estadísticos eficientes que las cuantifiquen y, utilizarlas con el rigor profesional para elaborar pronósticos.
Finalmente: su competidor y usted ya realizan permanentemente pronósticos en sus decisiones diarias, nosotros le damos la chance de hacerlos mejor.