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La versión de Febrero

Principales proyecciones 2012/2016

Los próximos dos años la Argentina va a exhibir una suerte de estancamiento de la actividad interna, producido tanto por razones externas como por esta suerte de "rebalanceo" de la política económica que, tal como veníamos anunciando el año pasado, la realidad le impuso al Gobierno apenas finalizados los comicios. Esperamos asimismo cierta reactivación hacia 2014, en tanto 2015 exhibiría en principio señales de estanflación en la nueva transición presidencial, y 2016 un claro repunte productivo. Lo mejor del kirchnerismo se agotó entre 2003 y 2007 por lo que hasta fines de esta Administración la macro exhibirá mediocres indicadores pero probablemente ningún punto de fractura. No podrá utilizar las dos "balas de plata" que tiene en carpeta, solamente una.

Por Pedro Greaves | 

Desde que dejó la presidencia Néstor Kirchner cambiaron los racionales de la política económica y hoy asistimos a una suerte de caricatura en donde el "morenismo", es decir la intervención directa sobre los síntomas de los problemas económicos y no sobre sus causas, se traduce en dilemas: ya toda medida de política económica es "sub-óptima" y tiene un costo asociado. Pero aunque esta concepción que establece que las decisiones políticas determinan la evolución económica también es parte del problema, no conviene subestimar su eficacia de corto plazo.

Así, y tal como quedó demostrado en el resultado de la corrida cambiaria y bancaria sucedida en el último trimestre del año pasado, todos los instrumentos del Estado focalizados en un objetivo tienen impacto sobre las expectativas, más en la medida en que cuentan con un aparato de difusión muy eficaz y una manipulación estadística descarada. Solamente con advertir que en la Argentina hoy al mismo tiempo cae la confianza del consumidor y mejora la imagen del Gobierno, se desaceleran los consumos por aumento de la inflación pero baja el dólar paralelo y aumenta la bolsa y los depósitos, se concluye que estamos lejos de un punto de quiebre.

Es decir que para trazar proyecciones de mediano plazo para la Argentina uno de las primeras claves a dilucidar es el "horizonte de eficacia", el alcance en el tiempo, que exhiba el "morenismo".

Nuestra respuesta es que el sistema industrial podrá crujir por el desabastecimiento de importaciones que no logren sustituirse en tiempo y calidad, que la inflación seguirá carcomiendo los ingresos de los más débiles, que el Estado argentino seguirá sin lograr crédito voluntario y que la crisis de infraestructura (energética) seguirá restringiendo la actividad, pero mientras el precio de la soja se mantenga por encima de los u$s400 / tn. y el clima ayude y la política monetaria siga subordinada a la fiscal, y ésta a las decisiones políticas, el sistema económico convergerá sin prisa y sin pausa hacia un punto de menor actividad y menos reservas. Este desenlace se produciría bajo el supuesto, siempre heroico, de que los tres grandes imponderables no se descarrilen: nos referimos a cómo se dirime la crisis europea, a la salud presidencial (que no se vería afectada significativamente ni física ni psicológicamente) y al factor climático (no sequías ni inundaciones relevantes). Hasta nos animamos a suponer que los potenciales conflictos comerciales que se vienen incubando con nuestra escalada proteccionista, especialmente con Brasil, no determinarán un cambio de escenario ni de instrumentos, por lo menos hasta 2014.

En el plano externo, adherimos a quienes opinan que la crisis europea será encapsulada en términos financieros (a la reestructuración con quita de las deudas griega y portuguesa), pero derivará en una fuerte devaluación del euro y en una recesión de dos años de la eurozona. Pero dado que varios países tienen en carpeta planes contingentes para esta eventualidad (Estados Unidos, China y Brasil) preveemos que el impacto en la Argentina no será significativo por dos razones: nuestro aislamiento financiero y la política monetaria norteamericana que garantiza al mundo un piso de casi cero a sus tasas de interés hasta 2014. A partir de entonces, con el aumento de tasas de la FED, comenzaría otra historia para la Argentina.


Las balas de plata

Los últimos dos años de esta Administración podrían revertir varias tendencias, entre ellas se agotaría buena parte del "horizonte de eficiencia" del “morenismo”. En este punto podríamos esperar un cambio de expectativas a favor de una mayor dolarización de carteras (y fuga de capitales) que, unida a la eventual caída del precio de la soja por imperio del fortalecimiento del dólar en el plano global, requeriría un nuevo replanteo de instrumentos en tren de no agotar las reservas internacionales.

El Gobierno tiene guardado para entonces dos instrumentos que intentaría poner en juego, con distinta suerte: la minería y el endeudamiento externo.

El origen del primero es kirchnerismo puro; el cristinismo -fiel a su tradición reciente- lo distorsionaría con su impericia política, y en definitiva lo haría caer. La estrecha relación entre Néstor Kirchner y quien fuera uno de sus principales candidatos a vicepresidente, el actual Gobernador sanjuanino, daban sustento hasta hace poco a las impresionantes proyecciones sobre las exportaciones mineras argentinas que circulan en medios privados. Se trata de una "nueva soja" que, en base a lo producido y exportado en Pascua Lama y otros proyectos como el de Famatina, hubieran imprimido al sector externo argentino un cambio tan estructural como la expansión exportadora sojera de la década pasada.

Hoy las chances de concretarlo nos parecen escasas, razón por la cual suponemos que la gestión económica apuntará a realizar un nuevo rally de endeudamiento a partir de 2014 que, aún caro y exhibiendo al mundo un nivel de riesgo país temerario y avergonzante, sería la única estrategia que le quedaría a esta Administración para sostener buena parte de sus políticas eludiendo un ajuste macroeconómico severo.


Si desea disponer de la versión pormenorizada de estas proyecciones, con cargo, comuníquese al 15 6 519 9009.

Nuestro análisis conforma un cuerpo analítico muy completo, que actualizamos todos los meses. En esta página web apenas exponemos una breve síntesis del mismo. 

Por lo tanto está siempre disponible una proyección actualizada de la economía argentina y de sus principales sectores, en una horizonte de 5 años de un set de más de 100 variables claves de la economía nacional e internacional. Consta de una presentación de unos 120 charts, muy amigables, más una nutrida base de datos con la historia y pronóstico de esas variables, listas para integrar su planeamiento económico financiero, estratégico o comercial.
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